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Sección: Guatemala
Publicado: Enero 2008
Respuesta al VIH en Guatemala enfrenta serios desafíos
Por Lídice López Tocón
En la actualidad, se estima que de los 13 millones de habitantes de Guatemala, alrededor de 100 000 viven con VIH en el país. La prevalencia en la población general adulta se acerca al 0,9%, lo cual la ubica en el tercer lugar de Centroamérica luego de Belice (2,5%) y Honduras (1,6)[2].
Al iniciar este nuevo año, Guatemala atraviesa una situación incierta y deberá enfrentar desafíos que ponen en riesgo la respuesta nacional a la epidemia del VIH/SIDA.
Limitados Recursos
Los limitados recursos asignados a la Salud Pública y específicamente al Programa Nacional de Sida es uno de los principales desafíos para lograr una respuesta al VIH organizada y que corresponda a las necesidades que enfrenta el país.
El año pasado, el Programa Nacional de Sida recibió poco más de US$ 3 millones; sin embargo, la necesidad presupuestaria se estimó en US$ 6 millones de dólares, es decir, el déficit presupuestario fue de US$ 3 millones[3]. Este año, según el Presupuesto aprobado por el Congreso de Guatemala, unos 495 millones de dólares se destinarán al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social[4]; de ellos, US$5.6 serán asignados para al Programa Nacional de Sida para compra de medicamentos, ampliación de servicios, campañas de prevención, promoción, etc, lo cual representa un significativo incremento respecto al año pasado. Sin embargo, para responder adecuadamente a la epidemia, este año se necesitan 12 millones de dólares (90 millones de quetzales)[5].
Si estos recursos no son asignados, no será posible descentralizar la atención a zonas rurales, ni tampoco se contará con los recursos necesarios para comprar medicamentos antirretrovirales, medicamentos para infecciones oportunistas; entre otras necesidades.
El déficit de recursos asignados significa el incumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado Guatemalteco ante las Naciones Unidas y específicamente ante el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria. Guatemala, entre otras cosas, se comprometió a brindar atención integral a las personas que viven con VIH, asumiendo el financiamiento de las terapias y descentralización de los servicios. Sin los recursos necesarios -12 millones de dólares- no podrán cumplirse los compromisos.
Acceso Oportuno a Pruebas Diagnósticas
Según datos preliminares expuestos en el marco del día Mundial del SIDA en diciembre de 2007, en un hospital de la ciudad de Guatemala se reciben entre 2 y 4 casos de VIH nuevos al día. De ellos, el 14% fallece debido a un diagnóstico tardío e infecciones oportunistas avanzadas. Otras estimaciones señalan que en el año 2007 fallecieron 2000 personas por enfermedades asociadas al VIH.[6]
Estos datos urgen que se ponga al alcance de toda la población la prueba diagnóstica de VIH con una adecuada consejería y seguimiento profesional. Las poblaciones más alejadas y más pobres serán siempre las más afectadas, ya que deberán trasladarse hasta las ciudades para poder realizarse la prueba y seguir el tratamiento.
Ampliación del Acceso a Prevención de la Transmisión Vertical
La prevención de la Transmisión Vertical es una de las principales estrategias para detener el avance de la epidemia, al impedir que recién nacidos hereden el VIH de sus madres. Para ello es importante fortalecer las estrategias de detección de VIH en gestantes y proveer de todos los servicios necesarios para evitar la transmisión, incluyendo la provisión de ARV, el parto selectivo y la provisión de leche artificial.
En Guatemala, sin embargo, los programas de prevención de la Transmisión Vertical se han venido ejecutando como parte de proyectos de ONG, con financiamiento de agencias de cooperación internacional. El Estado, por su parte, no ha asumido aún la responsabilidad de proveer estos servicios a nivel nacional y asimilar los programas como parte de sus estrategias de respuesta al VIH.
Descentralización de Servicios
Tanto el diagnóstico de nuevas infecciones, como los servicios de prevención de la Transmisión Vertical y la atención integral a personas que viven con VIH y SIDA (PVVS) están centralizados. La mayoría de los servicios y atención se concentran en la ciudad capital. La descentralización de los servicios es clave para evitar nuevas infecciones y más muertes. La población más afectada corresponderá siempre a las comunidades rurales y pobres ya que tardarán más en acumular los recursos suficientes para viajar a las ciudades y llegarán en un estado bastante avanzado de la enfermedad; muchas otras personas, no llegarán.
Optimización de Recursos
Hasta el momento, los distintos sectores que brindan atención integral a PVVS – Instituto de Seguridad Social, Ministerio de Salud, Hospitales de Fuerzas Armadas y ONGs – han llevado a cabo compras de medicamentos antirretrovirales e insumos de manera separada. Las experiencias de otros países, donde las compras corporativas han significado una fuerte reducción de precios, sugieren que las compras de medicamentos e insumos para pruebas de laboratorios se hagan de manera conjunta, de tal forma que pueda negociarse mejores precios contando con un mayor volumen de compra.
Con el ahorro en estas compras podría incrementarse los servicios a las personas que viven con el virus, crear más centros de atención y universalizar el acceso a tratamiento antirretroviral.
Las nuevas autoridades deben poner atención a la situación del VH en el país y desarrollar estrategias y actividades que contribuyan a detener la epidemia y revertir su impacto. Si esto no sucede, Guatemala puede pasar de una epidemia concentrada a una epidemia generalizada.
[1] El texto puede ser traducido o reproducido parcial o totalmente, citando la fuente: Agua Buena Pro Defensa de los Derechos Humanos. Costa Rica. Disponible en www.aguabuena.org
[6] Asociación Coordinadora de Sectores de Lucha contra el Sida. Boletín Electrónico Diciembre 2007.